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Nuevo Volkswagen Gol Connect

Nos subimos al restyling del hatchback en una de sus versiones más tecnológicas. Sin cambios mecánicos, mejora en diseño y suma conectividad para los usuarios.

El restyling del Volkswagen Gol llegó a la Argentina en junio con la fórmula de siempre: diseño conservador pero agradable a primera vista, tamaño ideal para moverse en la ciudad, motorización más que confiable y precio entre los más accesibles. Pero esta vez, a todos estos atributos debemos agregarle un ítem muy importante para los tiempos que corren: la conectividad.

Todos aquellos que manejan un auto y utilizan a diario sus smartphones por asuntos laborales, para comunicarse con su familia o por cualquier otra cuestión, sabrán lo difícil que resulta realizar las dos cosas al mismo tiempo. Y lo peligroso que es. Por eso Volkswagen se propuso acabar con esta problemática en su modelo más vendido a nivel local, y equipó a las versiones más exclusivas del Gol con una central multimedia “Composition Touch” o “Discover Media”, según la opción.

Un ejemplo de lo mencionado es la nueva variante Connect, que tiene un precio vigente a agosto de 2016 de $245.630.

Puntualmente, desde la pantalla táctil de cinco pulgadas del Gol Connect se puede acceder a la tecnología Mirror Link (Apple Car Play y Android Auto son exclusivas de las versiones Highline).

Con este sistema, los usuarios del Nuevo Gol podrán ver reflejadas en la pantalla del vehículo diversas aplicaciones de sus smartphones. Para eso hay que conectar el dispositivo a través de un puerto USB que se ubica detrás del Dock Station, un soporte muy funcional posicionado sobre la plancha, que sostiene el teléfono celular.

Una vez establecida la conexión entre el vehículo y el smartphone, el Nuevo Gol permite visualizar en la pantalla táctil la lista de contactos, los mensajes de texto enviados y recibidos, y las llamadas entrantes y salientes. Lo más importante es que, con el control por voz (está disponible en un botón ubicado en el volante), el usuario puede llamar a quien quiera con apenas pronunciar en voz alta “Llamar a…”. Es un importante aporte para la seguridad de los ocupantes.

Más allá de toda esta cuestión tecnológica, la marca alemana preparó para esta actualización un conjunto de modificaciones estéticas exteriores e interiores que lo ponen a tono con sus últimos lanzamientos.

Por fuera, se retocaron las ópticas delanteras, ahora un tanto más cuadradas; el paragolpes, la grilla inferior y los faros antiniebla, que presentan un formato más redondeado y están protegidos por nuevos plásticos negros. También tiene nuevo diseño de llantas de aleación (en el caso de la unidad probada, son de 15 pulgadas “Marga”) y de ópticas traseras, que sufrieron modificaciones en el interior y en el relieve exterior. Además, el portón trasero adoptó nuevos nervios que se combinan con el formato de las luces, el spoiler cambió levemente su forma y la luneta luce algo más plana.  Y un pequeño detalle: incorporó el emblema MSI en reemplazo del “Trend”, ya que su nombre ahora es Gol, a secas.

En cuanto a las novedades del habitáculo, se destacan los tapizados de tela de nuevo diseño y los colores decorativos en diversos elementos. En la versión evaluada, detalles azules en la plancha de abordo y los asientos se combinan con el color Azul Lagoon que exhibe la carrocería (Blanco Candy, Plata Tungsteno, Plata Sirius, Azul Noche, Gris Platino, Negro Ninja y Rojo Flash son los otros colores disponibles).

Asimismo, el Nuevo Gol adoptó un volante de base plana inspirado en otros modelos de Volkswagen, como el Golf, el Fox y la Suran, entre otros. También reemplazó el instrumental anterior por uno nuevo con distinta serigrafía, aunque mantiene los cuatro cuadrantes analógicos. Es muy parecido al que equipa, por ejemplo, la Amarok. Y entre el velocímetro y el tacómetro incorporó la computadora de abordo I-System, con gráfica en color blanco y también vista en otros autos de la firma alemana.

Por otra parte, las salidas de aire se rediseñaron al estilo del Golf, ya que dejaron atrás el formato circular y adoptaron líneas más cuadradas. Las luces ahora se activan desde una perilla circular ubicada a la izquierda del volante (antes, se manejaban desde el comando ubicado detrás del volante con el que se acciona la luz de giro). La palanca de cambios cambió la empuñadura. Los comandos de la climatización sufrieron un leve retoque. Y además, se agrandó el espacio guardaobjetos de la consola central, aunque el anterior era más funcional.

Mecánicamente no hay ninguna sorpresa. Volkswagen sigue confiándole las ventas del Gol al súper probado motor MSI 1.6 litros de cuatro cilindros y ocho válvulas, que rinde 101 CV a 5.250 rpm y entrega un torque máximo de 151 Nm a 2.500 rpm. También conserva la transmisión manual MQ200 de cinco velocidades que se fabrica en Córdoba y la automatizada I-Motion de igual cantidad de relaciones, según la versión.

Por lo dicho en el último párrafo, y teniendo en cuenta que no hubo retoques estructurales, el rendimiento dinámico del Nuevo Gol mantiene las cualidades y los defectos de su antecesor. Entre los pros, reconfirmamos su agilidad en el ámbito urbano, con una mecánica que responde desde bajos regímenes, un diámetro de giro generoso y una dirección asistida (hidráulica) lo suficientemente liviana y precisa. Entre las contras, notamos consumos un tanto elevados (en torno a 11 litros cada 100 km en ciudad), poco aplomo estructural a velocidades altas y un alto nivel de ruidos exteriores filtrados en el habitáculo.

A nivel equipamiento, entre los ítems que no mencionamos hasta aquí, el Nuevo Gol Connect viene con levantavidrios eléctricos en puertas delanteras, cierre centralizado, volante multifunción, tres apoyacabezas traseros (aunque 5° cinturón de dos puntos en lugar de inercial de tres puntos), faros delanteros con máscara oscurecida, espejos y manijas exteriores color carrocería, faros antiniebla delanteros, tercera luz de stop (de serie) y sticker lateral con inscripción “Connect”.

Como conclusión, en el Nuevo Volkswagen Gol encontramos una actualización necesaria en materia de conectividad y diseño, aunque mejorable en cuanto a confort, seguridad y motorización. En el “debe” quedan ítems como regulación en altura del volante (una persona de 1,80 metros o más no podrá encontrar una posición de manejo ideal), control de estabilidad y tracción al menos en las versiones más exclusivas, y motor 1.6 de 16 válvulas con caja manual de seis marchas, como ya ofrecen Fox y Suran en las variantes Highline.

Es posible que estos faltantes estén incluidos en la próxima generación, que promete un salto cualitativo en todos los sentidos, aunque eso sería recién en 2018 o 2019. Hasta ese momento, los usuarios del Nuevo Gol tendrán en sus manos un producto estéticamente renovado, con la tecnología necesaria para circular seguros sin desconectarse del mundo exterior, con un motor indiscutiblemente confiable y una relación precio/producto muy acorde frente a sus competidores.

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