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Test

208 GT: diversión garantizada

Probamos la versión sport del Peugeot 208 cinco puertas que llega de Brasil para instalarse en lo más alto de la gama. Lo mejor es su motor THP de 165 CV y el comportamiento dinámico.

Un par de meses atrás, Peugeot Argentina presentó el nuevo 208, que en su restyling continúa los pasos del modelo europeo. Este bicuerpo del segmento B, lanzado en la Argentina en julio de 2013, sigue viniendo de Brasil y en cuatro versiones. Y la gran novedad dentro de esa renovación es la de la variante GT, la más deportiva de la gama y la protagonista de este test. En realidad, es la versión sport del 208 regional, ya que la europea es la GTI y tiene más potencia y otros aspectos mecánicos que lo diferencian. Por otra parte, esta versión está basada en la carrocería cinco puertas, mientras que la del viejo continente es la de dos. Este 208 GT es el resultado de una puesta a punto especial del chasis, las suspensiones, y también de la mecánica, con la utilización del conocido motor 1.6 THP de 165 caballos del cual ya hablaremos. Es un sport desarrollado específicamente para la región, con extensas pruebas para la puesta a punto de la suspensión acorde a las rutas y caminos de la región.

Estilo

Ya en varias oportunidades hemos hecho referencia al diseño de este compacto y en cada oportunidad lo elogiamos por su simpatía y personalidad. Esta renovación trajo consigo un nuevo paragolpes delantero, una nueva parrilla, flamantes ópticas con luz diurna de LED y también una nueva toma de aire inferior con los antiniebla integrados. En el caso de esta variante deportiva, esos toques distintivos son realmente sutiles para quien no presta demasiada atención en los autos. Las diferencias con el resto de la gama están en los detalles de color rojo de la rejilla frontal, la identificación GT en los laterales, y las llantas de aleación de 17 pulgadas con neumáticos de alta gama. En la parte trasera se distingue por la doble salida de escape y por el alerón superior de color negro brillante.

Puertas adentro

Una vez en el habitáculo, nos encontramos con una presentación bien cuidada y un nivel de calidad que lo deja bien parado ante sus competidores regionales. Las butacas con los pétalos más grandes para una mejor sujeción, son los elementos que mejor se asocian a la deportividad. Otros rasgos que lo distinguen son el rojo en las virolas de los relojes analógicos, las costuras y volante forrado en cuero negro con incrustes cromados y placa GT, y la línea que marca el “punto 0” como en los autos de competición. El metal en la pedalera y en el pomo de la palanca de cambios, son otros detalles sport. Situados en posición de manejo, nos encontramos con que mantiene el concepto que la marca del león está llevando a sus nuevos modelos y que combina volante de diámetro reducido con el tablero de instrumentos alineado por encima de la columna de dirección, que puede ajustarse en altura y profundidad. Volvemos a lo mismo: para quien suscribe, que mide 1,67, no hay problemas y es agradable, pero los más altos pueden encontrar inconvenientes con la intromisión del volante en la visión del tablero, y así no sentirse tan a gusto. El espacio en las plazas traseras es ajustado, al igual que el baúl, dos cuestiones bastante lógicas para un hatch del segmento B. Son 285 los litros disponibles para llevar equipaje.

Confort y seguridad

Del listado de equipamiento se destacan la renovada central multimedia, que en una pantalla de 7, pulgadas reúne varias funciones como la radio AM/FM con audiostreaming, Bluetooth, USB, AUX, además del sistema Jukebox con 16 GB de memoria para almacenar abundante música. Desde esa superficie táctil también se pueden gestionar varios ajustes del vehículo, el navegador, el teléfono y el MirrorScreen, compatible con Android y Apple CarPlay, un ítem que permite replicar la pantalla del smpartphone en la central multimedia. Además, refleja las imágenes de la cámara de retroceso. El equipamiento es completo y más allá de lo mencionado en el rubro confort, dentro de los ítems de seguridad se destacan: ESP, control de tracción, seis airbags, ayuda en pendiente.

Motor

Ya apuntamos al comienzo que este GT monta el THP 1.6 litros de 165 caballos asociado a una caja manual de 6 marchas. Este propulsor turbo de 16 válvulas es el conocido y varias veces probado y elogiado, especialmente por su contundente entrega con la que consigue una agilidad sorprendente para moverse por la ciudad, lo mismo que al momento de buscar un poco de diversión. Esta combinación de motor/caja le permite conseguir cifras muy respetables, que demuestran la eficiencia y el objetivo con el que fue desarrollado. En las pruebas respondió con unos muy aceptables 7,9 segundos para llegar de 0 a 100 km/h, mientras que la velocidad máxima también nos dibujó una sonrisa al obtener 212 km/h, bastante cercanos a los 217 que declara la marca del león. El consumo en ruta también está dentro de los parámetros esperados con unos 7,8 litros cada 100 km, mientras que en ciudad se lo notó algo más glotón porque llegó a los 11,2 litros.

En cuanto a la dinámica, quedó claro que los ingenieros buscaron equilibrar lo mejor posible el confort con la tenida y la estabilidad a altas velocidades. Los trabajos se centraron en ajustes en la suspensión para favorecer a un manejo acorde con el perfil del auto, además de una recalibración de la dirección y la dotación de discos delanteros de freno de mayor diámetro, para optimizar las detenciones. Es firme, tirando a durito, aunque estos ajustes permiten al 208 GT desenvolverse con mucha soltura en ciudad, sin tener que sufrir por una suspensión excesivamente áspera, y encarar lomos de burro y badenes con "cierta" tranquilidad debido al correcto despeje. Lo que advertimos cuando que se viaja rápido es una cierta sobreasistencia en la dirección, cuestión que lleva por momentos a tener que hacer pequeños retoquecitos al volante . El control de estabilidad puede desconectarse, aunque no es lo aconsejable, sin embargo, sin este sistema activo se lo notó muy obediente al momento de encarar una curva, demostrando una buena adherencia.

¿Está sólo?

No es un GTI, está claro, pero entre los regionales infla el pecho. Tampoco está bien claro con quién podría pelear, pero el sentido común nos señala al Renault Sandero RS y al DS 3, con 145 y 156 caballos, respectivamente. Es un auto caro ya que el precio del 208 GT es de 410.000 pesos. Más allá de eso, como conclusión de esta prueba debemos decir que el 208 GT es un auto que va a satisfacer al usuario que busca un manejo picante, lo suficientemente divertido para moverse a diario, y muy apropiado para cuando se lo exige.

A favor

Diseño

Comportamiento dinámico

Prestaciones

Motor eficiente

Equipamiento de serie

En contra

Precio

Baúl y plazas traseras

Consumo en ciudad

Dirección sobreasistida

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