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Polo, un mix de discreción y funcionalidad

Polo 1.6 Comfortline MT

Hay espacios que son difíciles de llenar u ocupar, y el hueco dejado por el Bora –sí, nada más ni nada menos que el Bora- suena bastante más complejo aún. Digamos que el Polo no es un reemplazo directo pero vino a posicionarse en ese escalón, entre medio del Voyage y del Vento. Tampoco es el renacer de aquel Polo conocido en los años 90, sino un modelo completamente nuevo. La propuesta de Volkswagen es ofrecer un auto con espacio suficiente para una familia tipo, con una mecánica orientada a un desempeño acorde a ese concepto, y una silueta sobria enmarcada en su family feeling.

Sin llamar la atención

Este tricuerpo mide 4,38 metros de largo por 1,70 de ancho y 1,46 de alto, y tiene una distancia entre ejes de 2,55 m. Por diseño puede gustar o no ya que en esta materia prima lo subjetivo, y su estilo discreto puede ser uno de los puntos más controversiales porque algunos lo tacharán de aburrido, otros de impersonal, a muchos les parecerá elegante y a otros “más de lo mismo”.  Probablemente quien lo mire con interés es aquel usuario que busca comodidad y eficiencia en un envase con el que pase inadvertido. En la trompa tiene el ADN Volkswagen con la parrilla angosta que se fusiona con las ópticas y una sutil dosis de cromado. La parte trasera parece algo más pasada de moda que el resto de la silueta. La versión probada estaba calzada con neumáticos 215/40 con llantas de 17 pulgadas de color negro y diseño deportivo  (“Motorsport Black”) que forman parte del listado de accesorios que ofrece la marca para personalizar el auto.

A bordo

Nada diferente a lo ya conocido en otros modelos de la gama media y baja de la compañía se encuentra al abrir las puertas. Uno de los puntos altos del interior del Polo pasa por el espacio y en especial el que ofrece las plazas traseras. El baúl también es generoso con unos 454 litros que lo dejan bien parado dentro de su categoría. El diseño es convencional y en el armado se utilizaron plásticos rígidos que muestran un digno nivel de encastres. La posición de manejo es correcta y le permite acomodarse a conductores de diferente talla. Es cómodo para manejar aunque a la butaca le falte algo de sujeción lateral y todo queda al alcance de la mano. La insonorización es uno de los “grises” del auto, ya que a medida que el motor va ganando en vueltas la rumorosidad va aumentando hasta invadir el ambiente más de lo aconsejable y por sobre todo al superar los 120 km/h. Además de algunos silbidos eólicos, los neumáticos colaboran con un zumbido que no es intenso pero sí evidente.

Equipamiento

El modelo importado de Turquía cumple con lo elemental y un poco más. En el ítem seguridad incluye los obligatorios airbags dobles delanteros y los frenos ABS. También viene con ganchos Isofix pero el ESP no figura ni entre los opcionales. La dotación para el confort se compone de climatizador de aire, cierre de puertas en rodaje, cruise control, computadora de a bordo, pantalla táctil para navegador (otro opcional al igual que las llantas) y sistema de audio con radio/MP3/USB/AUX/Bluetooth, entre lo más importante.

Propulsión conocida

El Polo llega con un motor 1.6 litros de 16 válvulas y 105 caballos, el mismo que en el Golf desarrolla 110 CV. Se puede combinar con la caja manual de 5 velocidades de la unidad probada o bien con la automática Tiptronic de 6 marchas. El trabajo de la transmisión le permite prestaciones nada impresionantes pero sí elogiables, ya que al tener relaciones cortas su desempeño es satisfactorio. Al traducirlo en cifras comprobamos una velocidad máxima de 187 km/h  y un “cero-cien” en 11,2 segundos. En el consumo es donde demuestra mejor su eficiencia ya que se conformó con 9 litros para hacer 100 km en ciudad y en la ruta registró 7 litros. Sin dudas, un atributo que será valorado al momento de decidir la compra.

En el andar

El comportamiento es un aspecto en el que no desentona con los parámetros de racional y correcto. Obedece con respuestas francas y no evidencia vicios en los momentos de exigencia, siempre sin perder de vista que es un auto familiar y que el diagrama de suspensiones apunta a ese horizonte. En la ciudad ofrece una marcha suave y por el despeje no causará inconvenientes al cruzar calles con badenes o lomos de burro. En ruta va bien plantado y viaja estable sólo levemente afectado por algún viento cruzado. Copia sin inconvenientes las curvas con una tendencia al rolido, pero leve.

 

Su mercado

El precio del Polo con la caja manual es de 289.400 pesos y de 304.300 con la automática tiptronic de seis marchas. Sus rivales más directos son el Ford Fiesta (SE Plus), el Renault Logan y los Chevrolet Cobalt y Sonic. Los valores de estos exponentes son similares y por eso la competencia parece ser pareja. Para ganar puntos en ese mercado, la marca alemana utiliza una receta simple, basada en racionalidad y discreción y con el foco puesto en la funcionalidad. Son ingredientes que van bien con el paladar del consumidor promedio que además deberá poner en la balanza el peso específico que ostenta por ser un Volkswagen.

A favor

Habitabilidad

Baúl (454 Litros)

Prestaciones

Consumo

Llantas (opcionales a las Motorsport Black )

En contra

Insonorización

Equipamiento austero

Estilo espartano

Auxilio Temporal

 

 

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