Publicite aquí
Entrevistas

Magui Aicega, una leona al volante

Es una de las jugadoras más importantes de la historia del hockey argentino, excapitana del seleccionado que todos conocemos como “Las Leonas”. En esta nota, hablamos de autos con Magui Aicega.

Es una de las jugadoras más importantes de la historia del hockey argentino, excapitana de la selección argentina, conocidas por todos como “Las Leonas”. En su historial deportivo cuenta con más de cien partidos oficiales en la Selección, títulos panamericanos y mundiales, una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 y de bronce en Atenas 2004 y Pekín 2008. Este año, le tocó vivir Londres 2012 desde afuera de la cancha.

Hoy, Magui Aicega reparte su tiempo entre su familia y Negro Positivo, el programa de radio que conduce junto a Alejandro Coccia y pato Mingochea de lunes a viernes de 12 a 14 en ESPN Radio 107.9.

¿Recordás cómo aprendiste a manejar?

Sí, claro que me acuerdo. Cuando era chica íbamos siempre a la quinta de mi abuela en San Isidro, donde había todas calles de tierra. Ahí papá me iba enseñando algunas cosas y yo las iba registrando. Después él me ayudaba y me dejaba manejar un poco. A los 16 ya me animaba a manejar y a los 18 saqué el registro.

¿Cuál fue tu primer auto?

A los 18, después de sacar el registro tuve mi primer auto propio, un Volkswagen Gol. De mi familia manejé otros autos, pero ese se lo compré a una concesionaria de usados y estaba chocha porque lo había comprado con mis ahorros.

¿Auto o camioneta?

Los autos me gustan, pero mucho más me gustan las camionetas. Ahora tengo una Jeep Patriot, pero tuve una Chevrolet S10 con caja, que la adoraba y me dolió mucho dejarla. Esta que tengo ahora es automática, tiene todos los chiches… Divina. 
De las modernas me gustan la Land Rover Defender, las de Jeep… algunas de las nuevas con caja, también me gustan. Pero me atrae el auto más tosco, por decirlo de alguna manera.

¿Cómo te calificás como conductora?

Creo que soy buena. Como siempre manejé camionetas grandes, estoy acostumbrada a medir las dimensiones y cuando me toca manejar un auto chico me parece mucho más fácil. No soy de manejar rápido, mantengo las distancias. Me molesta el que no las mantiene y te apura. Vas por Panamericana y lo tenés pegado al auto. Eso no me gusta nada.

¿Y a los argentinos en general?

Creo que hay un poco de todo. Vas a otros países y en algunos, como Italia u Holanda, ves que manejan perfectamente, respetando todas las normas, y, en otros, extrañás a los argentinos porque sentís que manejan espectacular. Sí creo que acá somos más nerviosos para conducir, que siempre estamos apurados.

¿Recordás alguna anécdota en un auto?

Sí. Lo que nunca olvido es el tránsito en China. Se mandan en contramano, no respetan al peatón… Hace un tiempo había viajado a China por trabajo con mi marido cuando estaba embarazada, y en pleno embotellamiento, el chofer se mandó por colectora en contramano. Estaba aterrada. Fue el peor momento donde me tocó subirme a un auto y la pasé mal. Sin dudas, China quedará siempre en mi memoria.

Notas relacionadas
Arriba