Publicite aquí
Test

El Civic luego de un replanteo histórico

La décima generación del Civic llegó con mejoras en todo aspecto.

La décima generación del Civic llegó con mejoras en todo aspecto. Con nueva plataforma gana en espacio, suma equipamiento y por primera vez un turbo 1.5 de 173 CV. Impecable por calidad y dinámica.

¿Es lo mismo probar un clásico que otro modelo? En términos estrictos del test drive –en cuanto a lo metódico- es exactamente igual y se respetan los mismos pasos. Pero en el plano subjetivo es otro el cantar, porque uno tiene ante sí la resultante de la evolución de un vehículo que ha sabido reinventarse con el paso de los años y resistir estoicamente el correr del tiempo. Eso es lo que pasa con el Civic, un modelo que nació a comienzos de los 70 como un auto práctico para el uso urbano y con una silueta hatch ciertamente rupturista para los parámetros de la época. Así se fue ganando el corazón del público y consiguiendo fidelidad por durabilidad y eficiencia, hasta que comenzó a mutar en estilo que, poco a poco, fue tornándose y manteniéndose bastante conservador. Pero con esta décima generación ya nada es igual, porque en la plenitud de su madurez, este emblemático auto llega a un punto de inflexión por diseño, mecánica y tecnología. Se vende en nuestro país desde diciembre del año pasado y para armar esta nota lo probamos en su versión EX T, la tope de gama.

Otra presencia

El diseño es completamente diferente al anterior porque dejó las líneas rectas para mostrar voluminosas formas redondeadas, y los trazos suaves para lucir nervaduras más marcadas y uniones más filosas. La trompa es recorrida por un grueso listón cromado que pasa por encima de ópticas angulosas y dotadas de tecnología LED. Pasos de rueda más abultados, senda moldura inferior y vistosas llantas (17”) bitono, son detalles que se aprecian al observarlo de perfil. Sin embargo, lo que más llama la atención y lo distancia de su predecesor es la curvatura del techo, que cae de manera pronunciada para lograr el efecto cupé o fastback, casi al punto de simular al baúl como una quinta puerta. En la cola alardea con unas modernas ópticas en forma de bumerang y un generoso paragolpes. Con esta nueva plataforma, el Civic creció 11 cm a lo largo (4,64 m), 4 cm a lo ancho (1,80 m) y redujo la altura en 1 cm (1,43 m). Con este incremento, además de adquirir más espacio interior, especialmente aprovechable en las plazas traseras, logra aumentar el volumen del baúl de 376 a 525 litros. Debajo del piso tiene una rueda de auxilio temporal, una involución ya que en el anterior era de igual medida y montada en llanta de aleación.

Puertas adentro

Es impecable en cuanto a calidad. Es nuevo el diseño de todo el frontal, y así el instrumental ya no cuenta con la doble pantalla digital, sino con tres cuadrantes analógicos para temperatura, velocímetro y nivel de combustible. Hay una buena dosis de apliques cromados que decoran el volante multifunción, la consola y el panel, que en el centro ahora tiene una generosa pantalla táctil (7 pulgadas) que resume varias funciones y, por ende, hace ahorrar en botones. En ese multimedia se agrupan el sistema de audio, el navegador, el climatizador (que también tiene comandos físicos), la cámara de marcha atrás y también la del retrovisor derecho que hace el rol de alerta en ángulo ciego, toda una novedad para nuestro mercado. Otro detalle interesante para señalar es que el comando del volumen del volante se activa con sólo rozarlo con la yema del dedo. La posición de manejo es de lo más correcta y se consigue en pocas maniobras para ajustar a gusto el volante en altura y profundidad, y la butaca de reglaje manual. Es ancha y cómoda la butaca que ofrece una buena contención de los laterales del torso. Atrás es espacioso y en buena parte por el incremento de la distancia entre ejes de 2,70 metros (3 cm más que en el anterior). En consecuencia, dos adultos de estatura considerable se podrán acomodar sin problemas. Para completar en lo que respecta al equipamiento, la evolución en esta materia también es considerable. En el rubro seguridad cuenta con ABS, EBD y BA, control de tracción y estabilidad, sistema para arranque en pendientes, ganchos ISOFIX y seis airbags. En lo que hace al confort, de serie (EX) ofrece tapizados textiles, display con cámara de retroceso, volante multifunción forrado en cuero, apertura de baúl remota y a distancia desde la llave. Esta versión EX T trae tapizados de cuero, techo corredizo, sensores de estacionamiento delanteros y traseros, acceso sin llave (arranque por botón) y la mencionada alerta de presencia de vehículos en ángulo ciego. Le podemos reclamar ajuste eléctrico de butacas, espejo electrocrómico, y salidas de aire posteriores.

Mecánica

El motor de la versión probada también forma parte del podio de novedades del nuevo Civic, ya que es el primero en llegar a la Argentina contando con un turbo. Es el 1.5 de 173 caballos que trabaja con cadena de distribución. Su compañera de viaje es una caja automática CVT que puede manejarse de modo secuencial desde las levas ubicadas detrás del volante, función en la que se encuentran 7 marchas programadas. Son buenos trabajando juntos porque cumplen al pie de la letra con el cometido de ofrecer confort de marcha acorde a un sedán de este tipo, es decir, familiar. Y también responde con una cierta energía desde las 1.500 rpm., sin llegar a ser un deportivo, claro, se nota la presencia del turbo que empuja con decisión. Pasando al tema números, nos encontramos con registros lógicos para el segmento como un cero-cien en 8,1 segundos y una velocidad máxima de 204 km/h. En cuanto a consumo, en pruebas anotamos 7,3 litros en ruta (viajando a 130) y 10,2 litros en ciudad.

Aprobado en dinámica

Otro de los puntos altos del auto. Para empezar, va un elogio para la dirección de asistencia eléctrica con un tacto impecable, muy liviana en maniobras de estacionamiento. En ciudad se desenvuelve con agilidad y absorbe con eficiencia algunas desprolijidades del trazado gracias a la suspensión trasera multi link, aunque por momentos afloran algunas asperezas, por ejemplo ante un badén o un lomo de burro. En ruta viaja con aplomo y transmite sensación de seguridad en todo momento. Dobla sin vicios en curvas y no se muestra vulnerable a vientos cruzados. En definitiva, el nuevo Civic se presenta como un auto muy agradable de manejar, absolutamente equilibrado

El precio de esta variante EX T probada es de 651.000 pesos y, por ende, una de las cuestiones más controversiales. Es un valor alto y por ende difícil encontrar el punto de equilibrio en la relación precio-producto, al menos en esta versión, ya que muy probablemente el grueso de las ventas pase por la equipada con el 2.0 de 154 CV que viene a 469.000 en la opción EX y a 528.400 en la EX L. Sus rivales son: Toyota Corolla, Chevrolet Cruze, Citroën C4 Lounge, Volkswagen Vento, Ford Focus, Peugeot 408, Renault Fluence y Nissan Sentra. Todos son más baratos aún en su versión más alta. Más allá de esto, el Civic siempre es una de las alternativas más válidas en la categoria de los medianos y tiene un público muy fiel, ese que se supo ganar mediante una fuerte ligazón por confianza y repaldo de marca, algo que también se conoce como fidelización.

A favor

Habitabilidad

Maniobrabilidad

Calidad general

Baúl

Estilo

En contra

Auxilio temporal

Visibilidad trasera

Precio comparativo

Notas relacionadas
Arriba